Mensaje de la presidenta

Todo tiene un momento, si comparamos la ancianidad con un gran roble al que nos acercamos porque nos ofrece una fresca sombra y seguridad bajo su follaje, observamos y reflexionamos cómo a través de los años ha sacado de su propia savia cada nudo de su tallo, cada capa de su corteza, lo que le da su resistencia y fortaleza. De forma semejante, los ancianos a través de una vida de trabajo cotidiano, de situaciones complejas, de una lucha permanente nos ofrecen una sabiduría apacible y cálida.
La vida es un continuo devenir en el que el dar y recibir se intercalan en perfecto equilibrio. En el patronato Pro-Hermanos del Anciano creemos que al dar, podemos hacer de la vida de nuestros viejos amigos una experiencia más hermosa y gratificante. Al dar, recibimos a cambio la gran satisfacción de ver la alegría y la ilusión reflejada en sus rostros.
Nuestro propósito es buscar que el momento presente, en la vida de los ancianos, sea digno y placentero retribuyéndoles por todo aquello, que ellos ya brindaron.
En los años que he tenido el gusto de presidir el Patronato Pro-Hermanos del Anciano, he aprendido que no hay nada más gratificante que la paz interior que se experimenta al dar Amor, lo cual nos permite fortalecer la voluntad de servicio que, como seres humanos debemos tener hacia nuestros semejantes.

Lupita Basteris de Molina.
Presidenta vitalicia
del consejo de administración.